Retoques en fachada e iluminación, eliminar unas escaleras para colocar una rampa, adquirir maquinaria y, de paso, realizar un mural en el exterior, han sido los cambios acometidos en las carnicerías Arilla, Maite Harategia y Recalde. Hablamos con sus protagonistas.

Mariano Arilla llevaba años sin renovar su establecimiento. Por eso, aprovechando la coyuntura de que acababa de adquirir nueva maquinaria, decidió invertir “un poco más para podernos acoger a las subvenciones. (…) “La carnicería ya tenía unos años y desde que se hizo no se le había retocado la fachada ni la iluminación; estaba un poquito antigua”-reconocía. 

En el caso de Maite García Satrústegui de Maite Harategia la reforma ha consistido en la eliminación de unas escaleras que tenía en la entrada, algo que, nos contaba, le rondaba por la cabeza desde hacía años y por fin decidió dar el paso. “Parece sencillo pero en mi caso no lo ha sido tanto. He tenido que cambiar la puerta de sitio porque, por donde estaba, no había forma de hacer la rampa porque me entraba hasta la mitad de la tienda y me quitaba sitio”-nos contaba. La solución ha pasado por hacer la entrada a la carnicería por un garaje que tiene junto al establecimiento, desde el que se accede ahora. 

Estas ayudas son importantísimas, si no, a veces, afrontar este tipo de reformas ni te lo plantearías
Mariano Arilla, Carnicería J. Arilla –

Exterior Carnicería Arilla

Exterior Carnicería Arilla

Jesús Mari Recalde por su parte nos contaba que “Llevábamos con lo mismo hace ya un montón de años y creímos que era necesario un cambio. Entendemos que aparte de la importancia del género, la impresión que puedes causar es importante. Estamos encantados y los clientes también nos dicen que se ha ganado muchísimo”.

LA AYUDA DEL GCN, UN APOYO IMPORTANTE

Acometer una reforma es mucho más sencillo si se tienen claros los pasos a dar. Además, asegurarse de contar con un buen asesoramiento resulta fundamental a la hora de aligerar trabajo, Porque, como nos contaba Mariano, “Primero hay que presentar un proyecto y si te aprueban las ayudas  tardan un par de meses o tres en contestar y, en el momento en que ya nos dieron la aprobación, nos pusimos manos a la obra y a presentar facturas y a poco más del mes ya habíamos percibido la ayuda”. 

Es por eso que anticiparse es vital, porque el total del proceso requiere su tiempo:“Quería suscribirme a las subvenciones que da el Gobierno de Navarra con ayuda del Gremio de Carniceros y entonces al final ha sido un proceso muy largo porque, empecé a pedir presupuestos en febrero, luego tenía que tener el presupuesto presentado para abril y cuando me han hecho la obra ha sido en septiembre”. “Ha sido muy sencillo, en el Gremio te lo ponen muy fácil. Yo sin la ayuda de Javier no hubiera hecho la gestión de la subvención”-apostillaba Maite. 

Con la ayuda del Gremio es fácil, porque todos los años hay subvenciones y puedes hacer alguna pequeña reforma. Merece la pena ir renovándose
Maite García Satrustegui,
Maite Harategia-

Exterior Maite Harategia

Interior Maite Harategia

Poner las cosas fáciles es, en definitiva, lo que buscamos para nuestros asociados. “Hablé con Javier y me dijo que había una serie de subvenciones; me explicó lo que tenía que hacer y la verdad es que muy contento porque, sin moverme de casa, le mandé las facturas y el Gremio se ha encargado de todos los trámites”- explicaba Jesús Mari al respecto. 

Sin moverme de casa, les mandé las facturas y el Gremio se ha encargado de todos los trámites
Jesús Mari, Carnicería Recalde

Reforma Carnicería Recalde

Reforma Carnicería Recalde

RENOVARSE, UNA CUESTIÓN FUNDAMENTAL

Unas veces acometer pequeños cambios, otras adquirir maquinaria, y en otras ocasiones dar un nuevo aire al establecimiento, son cambios que aportan mejoras al día a día y aportan un plus al negocio. Por eso, Mariano decidió que, además de retoques en la iluminación y comprar nuevas máquinas, era el momento de dar una vuelta también al exterior. Y así lo hicieron: desde hace unos meses, su carnicería en la Calle Arrosadía luce un llamativo mural que, según nos contaba, “Eso está incluido en el mismo proyecto. Fue una propuesta más peronal nuestra que de la propia arquitecta de la obra. Se lo propusimos y le pareció muy bien. Ha sido un acierto para el barrio y para toda la gente que pasa. Nos dan la enhorabuena por la propuesta y a los barrios les ayuda mucho, porque piensa que hay bajeras cerradas, otras con pintadas, graffitis… Al final es una tristeza y, hacer algo con arte y con gusto y que la propuesta sea algo relacionado con nuestro gremio, siempre gusta”. 

Maite concluye explicando que “Desde luego con la ayuda del Gremio es fácil, porque todos los años hay subvenciones y todos los años puedes hacer alguna pequeña reforma; de hecho, yo casi todos los años hago algo, que si no es reforma como he hecho ahora, he comprado alguna maquinaria… Yo creo que merece la pena ir renovándose”. 

Para concluir, Jesús Mari aseguraba que, si bien “Cada situación es distinta y reformar tiene que salir de cada cual, al ver que queda bien, como ha sido en nuestro caso, y que gusta, nosotros estamos contentos. Porque al principio tenía miedo de cómo quedaría pero, al ver el resultado final, ya respiras”. 

Solo nos queda desear a los tres mucho éxito en sus negocios y recordar a todos los asociados que, desde el GCN, estamos para asesoraros y que acometer reformas sea un proceso cómodo y sencillo de ejecutar.