Cada vez es más habitual encontrar hamburguesas veganas, salchichas veganas, ¡hasta filetes veganos!. Se están desarrollando falsas “carnes veganas” que buscan recrear una experiencia similar a la que tenemos cuando comemos carne. Pero estos productos vegetales, ¿son tan saludables como parecen?.

La clave está en su elaboración, puesto que un producto puede ser vegano pero estar ultraprocesado. La realidad es que muchos de estos productos, al intentar imitar las texturas, sabores y hasta el aroma de la carne, añaden cantidad de ingredientes que no siempre son naturales y saludables. Muchas veces contienen gran cantidad de sal y grasas de baja calidad, así como gran cantidad de calorías e hidratos de carbono, frente a las proteínas de la carne que son de alto valor biológico.

Son propuestas que al estar elaboradas con tantos ingredientes son más susceptibles de contener alérgenos como el gluten o la soja, muy habituales en sus elaboraciones.

Además de todo esto, está su impacto en el medio ambiente. Se culpabiliza a la carne por sus emisiones de CO2, pero ¿sabías que para producir estas “carnes veganas” es necesaria una cantidad ingente de energía? ¿que se necesita tanta agua que su impacto medioambiental es parecido al de productos de origen animal sin procesar?

Con todo esto, sólo nos queda recordar que la carne juega un papel importantísimo en una dieta variada y equilibrada, en la que no pueden faltar, frutas y verduras, legumbres, cereales, lácteos y pescado, todo siempre en su justa medida.