Si quieres perder algo de peso, o simplemente cuidarte, pero quieres que tu dieta sea equilibrada y rica en nutrientes, la carne puede ser una gran aliada, más concretamente la que denominamos carne magra. 

Normalmente se asocia el concepto de carne magra con carne blanca, pero también hay cortes de carnes rojas que se consideran carnes magras. ¿A partir de qué porcentaje de grasa se considera que una carne es magra?

Según la UE se considera carne magra a toda aquella que presente menos de un 10% de grasa, independientemente de si se trata de carnes blancas o carnes rojas. Las carnes blancas se consideran carnes magras, pero dentro de las carnes rojas hay algunos cortes que también presentan menos de un 10% de materia grasa. Entre estas nos encontramos:

  • Ternera: lomo, solomillo
  • Cordero: lomo, pierna
  • Cerdo: lomo y solomillo

¿Por qué tengo que incluir la carne en una dieta baja en calorías?

Como ya hemos comentado, la carne no puede faltar en una dieta equilibrada y saludable, es verdad que también existen las proteínas vegetales, pero estas no poseen todos los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita. Es interesante, además, incluir tanto carne blanca como carne roja en nuestra cesta de la compra de carnes magras, ya que cada una de ellas aporta nutrientes diferentes, pero muy importantes para nuestra alimentación y nuestra salud. Mientras que las carnes blancas aportan más selenio y vitaminas B3 y B6, la carne roja magra aporta más hierro, zinc, fósforo y vitamina B12.

Cuidado con el cocinado

Además de seleccionar carnes magras, si quieres bajar peso o cuidarte, es importante que tengas en cuenta la forma de cocinado. La forma en la que cocines la carne puede hacer que te proporcione más o menos calorías. Algunos consejos que puedes tener a la hora de cocinar la carne son:

  • Recorta el exceso de grasa que puedan presentar algunas de las piezas
  • El pollo y el pavo puedes cocinarlos con piel, pero si quieres perder peso, mejor retírala antes de comerlos.
  • Prepara la carne asada, en el horno a la plancha o a la parrilla.
  • Controla los tamaños de las raciones. 

Teniendo en cuenta esto, la carne puede convertirse en una gran aliada en tu dieta, ya que al ser rica en proteínas te puede ayudar a controlar el peso ya que las proteínas contribuyen a generar sensación de saciedad.