Luis Zuazu, Presidente del Gremio, ha charlado con Carniceros de Navarra para hacer balance de un 2020 difícil para todo el mundo. Un año lleno de retos y cambios pero que traído también oportunidades y nuevas formas de mirar al futuro.

La crisis sanitaria provocada por el COVID-19 ha supuesto un año complicado, y para el sector cárnico, lógicamente, no ha sido menos. Luis Zuazu recuerda sobre todo el miedo que tenían al comienzo de la pandemia: “Durante el confinamiento hubo un momento en el que la gente estaba nerviosa y aquí vivimos momentos de tensión. Pero, pasado el tiempo, hemos visto que está claro que los contagios no se dan en las tiendas. Aquí, de 18-20 personas que estamos, no ha habido contagios, pero como digo, al principio sí que había nerviosismo pensando en familiares que eran más vulnerables y demás. Yo también pensaba que acabaría cerrando por esto, pero no ha sido así. Está claro que trabajando como trabajamos no vamos a contagiarnos aquí: puertas abiertas, mascarillas, aforo limitado, medidas de higiene extra… Ahora el personal viene tranquilamente a trabajar”. Eso sí, Zuazu reconoce que, aunque la media del sector ha trabajado bien, los centros de las ciudades han sufrido más que los barrios y pueblos. Y, aunque reconoce la dureza de lo vivido, el balance en cuanto a ventas ha sido positivo y considera que en este aspecto “ha sido un año entre bueno y muy bueno”.

En este sentido, Luis afirma que, en las reuniones a nivel nacional con Cedecarne y, al hablar con compañeros de otras comunidades autónomas, aunque los establecimientos localizados en el centro de las ciudades han pasado algo más de dificultad, a día de hoy parece que la tónica es la de ir recuperándose.

Si tenemos que hablar de cambios en la actividad del gremio a lo largo de este tiempo, está claro que las medidas de higiene, que siempre han de ser estrictas en las carnicerías, se han extremado aún más para prevenir contagios. Además, normalizadas las dificultades iniciales de abastecimiento, Luis asegura que en estos momentos se encuentran tranquilos.

El comercio de cercanía, al alza

Tal y como explica Luis Zuazu, “Aunque ahora menos, al principio del confinamiento, cuando te ponías a atender y por la forma de pedir, veías que eran compradores de supermercado. Seguro que alguno habrá vuelto, y otros estarán combinando la compra en ambos sitios, pero lo que es claro es que esto ha favorecido a la tienda tradicional o de cercanía. Con la gente de los pueblos que hablo, están trabajando muy bien también. Nosotros, en la tienda de Travesía de Acella hemos aumentado mucho las ventas. El comercio pequeño ha mejorado mucho este año, es lo que todos comentamos.

“El comercio de cercanía ha sido uno de los grandes favorecidos tras la crisis sanitaria. Las personas hemos buscado el trato directo y nos hemos preocupado por cuidar la alimentación durante este tiempo”.

Nuevas formas de abastecimiento

Entre los retos que el sector ha tenido que asumir a lo largo de este pasado año, ha estado el de abastecer a buena parte de la clientela a domicilio y online. Así, muchos han  ido introduciéndose paulatinamente en este mercado, vía whatsapp o vía email. Aunque en el caso de Luis solo al principio acudieron a los domicilios, es consciente de lo mucho que ha mejorado esta manera de servir al cliente. Tal y como explica, “Nosotros no lo hemos explotado mucho. Luego hemos tenido trabajo y no hemos seguido con ello, pero me da que en este aspecto se ha mejorado mucho y bastantes establecimientos han optado por introducirse más en este mercado. Muchas carnicerías, en pleno confinamiento, estuvieron cerradas y se dedicaron en exclusiva al servicio a domicilio. En nuestro caso hemos sido un poco clásicos en ese sentido y hemos hecho lo de siempre, solo que hemos vendido más, hemos notado ese aumento”.

Pocas aperturas y cierres

A este respecto parece que no se han producido grandes cambios. En el caso de aperturas, ha habido pocas, pero tal y como señala Luis, “Habitualmente no se abren muchas”. Tal ha sido el caso del establecimiento Barrutia 12, del que informamos hace unos días, “y en Pamplona, Juan Carlos de Carnicerías Juan Carlos, abrió en Ardoi, pero tampoco ha habido mucho movimiento. Y cerrar, alguna por jubilación pero, así como en el tema hostelería habrá habido un movimiento de cierres importante, en nuestro sector no”.

Precisamente, para asegurar la continuidad del personal, la formación es uno de los pilares fundamentales sobre los que hay que seguir incidiendo. “Interesados en que siga existiendo lo estamos mucho. El gran problema de la carnicería es el del personal, que cada vez está peor y es la única fuente de poder tener gente, a través de los cursos. Si se puede, lo intentaremos, pero dependemos de la evolución de la pandemia”.

Pese a todo, Luis se mantiene optimista y asegura que confía en que las vacunas harán mucho bien, aunque, vuelve a reseñar, no es un tema que vaya a depender del sector, sino que habrá que esperar a ver cómo evoluciona el COVID.

En concreto, el problema radica en el tema de los horarios: “Es un trabajo agradecido, no es rutinario, pero lo que le mata son los sábados y los puentes, aunque ya en casi todas las carnicerías hay un par de tardes libres. A mí me sorprende que en esta situación se hable de tanto paro y no venga apenas gente a los establecimientos. Al final, cursos y cosas de ese estilo ayudan mucho, porque quienes vienen son personas bien formadas”.

“La formación es uno de los pilares fundamentales para asegurar la continuidad del personal en los establecimientos, el gran problema actual al que se enfrenta el sector”.

El trato al cliente, nuestro fuerte

Uno de los aspectos de los que el sector puede sentirse más orgulloso es la profesionalidad. Tal y como destaca Luis: “Yo creo que uno de nuestros puntos fuertes es la profesionalidad del sector en general y que, aquí en Navarra, es muy bueno. Se encuentra una diferencia con el trato con el cliente, buena carne y oferta de producto. La carnicería no está estancada y los establecimientos están cuidados”.

En cuanto al número de carnicerías, le sorprende el caso de grandes ciudades donde, según dice, “Me llama la atención que no se ven tantas carnicerías y las que hay suelen ofrecer comida terminada o semiterminada. Aquí-se refiere ahora a Pamplona-quizá hay más carnicerías que en otros sitios y la mayoría de carniceros trabajan con carne de aquí y eso el cliente lo valora, saber que tiene un buen trato y con una buena carne”.

Para finalizar, Luis asegura que no existen muchas diferencias con las grandes superficies en cuanto al precio, “Yo pienso que en el futuro se seguirá vendiendo”. Ojalá así sea. Un sector fuerte y al pie del cañón al servicio de los clientes.

“Nuestro sector destaca por su profesionalidad, el trato con el cliente y la buena calidad y oferta de producto. La carnicería no está estancada y los establecimientos están cuidados”.