Las especias forman parte de nuestra cultura gastronómica desde hace miles de años. Han sido un ingrediente fundamental para conservar los alimentos frescos, entre ellos la carne, pero también tienen muchas propiedades terapéuticas y aromatizantes.

Las especias son poderosas, pueden arreglar el plato más insípido y ayudan a crear nuevas experiencias. Un plato bien especiado puede incluso hacerte viajar, trasladarte a otro país. Es verdad que si la carne es buena y de calidad no necesitará de muchas especias para enmascarar su sabor. Sin embargo, añadidas con tiento pueden dar un toque aromático muy especial a tus platos. Pero, ¿cuáles son las mejores especias para combinar con la carne? La respuesta es tan sencilla como complicada: las que más te gusten, aunque puedes tener en cuenta las características de los distintos tipos de carne para encontrar aquellas que mejor complementan su sabor. Os dejamos algunas pistas:

El pollo es una carne blanca con sabor muy suave por lo que admite casi cualquier especia: orégano, perejil, un adobo con pimentón dulce o picante, o un toque más oriental con curry. Un pollo de corral siempre tendrá más sabor que uno blanco. Utilizando las especias puedes hacer que cada plato de pollo sea completamente diferente.

– Si pensamos en la carne de vacuno, hay que tener en cuenta que no es lo mismo una chuleta o un filete, que puedes sazonar con un toque de pimienta, que si vas a preparar un guiso donde no pueden faltar el laurel, el clavo o la cúrcuma.

– En el caso de carnes más grasas, como cerdo (sobre todo si es ibérico) o pato,  combinan muy bien las hierbas aromáticas más refrescantes como la albahaca, el cilantro o la salvia. Aligeran el plato y les da un toque muy especial.

– Los guisos de caza saben a las plantas del bosque, a romero, tomillo, laurel, y se pueden guisar dándoles un toque dulce con canela, vainilla o clavo.

– Por último, el Cordero. La carne de cordero es muy sabrosa. Puedes aromatizala con laurel, estragón, menta o jengibre.

Añadiendo especias a tus platos, además de salir de la monotonía y probar sabores nuevos, estás cuidando tu salud ya que tienen muchas propiedades. Por todo esto es un ingrediente que no puede faltar en tu cocina.