Mercasa publica su estudio anual en el que analiza la situación de la industria alimentaria en nuestro país. Seguimos siendo un país en el que nos gusta disfrutar de la comida, valoramos mucho la presencia de alimentos frescos en nuestra cesta de la compra pero hay algunos datos que muestran las tendencias del mercado de la carne fresca a lo largo de los últimos años.

En España se contabilizan una media de 2,3 locales de alimentación y bebida por cada 1.000 habitantes. Aunque los supermercados e hipermercados han visto aumentar su superficie y su cuota de mercado, para la compra de alimentos frescos la mayoría sigue prefiriendo el comercio especializado.

El consumo de carne

El gasto en alimentación ha aumentado un 2,3% estando la carne a la cabeza del mismo, con una media de consumo de 45,2kg por persona, lo que supone un 20,6% del gasto total. En cuanto a la producción, aumentó la producción de aves y porcino y ligeramente de ternera, mientras que el resto de carnes sufrieron cierto retroceso. Si es verdad que durante los últimos 5 años se muestra una caída en el consumo de carne, y este consumo per cápita varía respecto de la media en los siguientes casos:

– En hogares con una única persona el consumo de carne es mayor. Los índices de consumo por persona se reducen conforme aumentan los miembros del hogar.

– El consumo en poblaciones pequeñas (menos de 2.000 habitantes) es mayor, mientras que la media se reducen en los grandes núcleos urbanos.

El tipo de hogar también afecta a las desviaciones de la media del consumo por persona. Teniendo en cuenta los distintos tipos de hogares, el consumo se reparte de la siguiente forma:

Consumo per cápita por encima de la media:

– Jubilados
– Adultos y jóvenes independientes
– Parejas adultas sin hijos o con hijos mayores

 

Consumo per cápita por debajo de la media:

– Jóvenes sin hijos
– Parejas con hijos pequeños
– Hogares monoparentales.