Alberto Fernández nos amplía más detalles y hace balance de su funcionamiento y las mejoras que este proceso ha permitido en el día a día de trabajo.

¿Cuándo y por qué os decidís a informatizar el establecimiento?

Al final con este tipo de avances siempre he tenido bastante inquietud, me gusta ponerme al día, y el tema de las ayudas también ha influido. Tenemos una Cashlogy y, en cuanto vi que había unas balanzas con opción de conectar al cajero, me animé. También hemos puesto un TPC PC y tenemos todo el cobro desde las balanzas. Estas además hacen también la facturación y todas las estadísticas. Me gusta saber lo que compras y lo que vendes. 

¿En qué ha consistido esta informatización en detalle?

Al final son pequeños ordenadores, se ocupan, como digo, de hacer la facturación de los clientes automáticamente, y envían las facturas a los clientes por mail.

Cuesta mucho echarlo a andar, conectar todo para que funcione bien, pero merece la pena, porque te dan toda la información: estadísticas de compra y de venta y los encargos de cliente. 

“Cuesta mucho echarlo a andar para que funcione todo bien, pero merece la pena porque te dan toda la información de las estadísticas de compra y venta y los encargos del cliente”
Alberto Fernández

¿Qué ventajas principales veis a este sistema en vuestro día a día?

Sobre todo el tema de la facturación, que al final ya te quita al mes un tiempo. Antes me pegaba tres horas a piñón, y además con el tema de no equivocarse también. En eso hemos ganado mucho. 

Luego están preparadas para el ticket-bai, que se va a implantar en breve  y que consiste en que, en los tickets que se van guardando, puedes buscarlo, saber el día que ha comprado el cliente, y mandarlo por mail. Un ticket se lo lleva el cliente y el otro va directamente a Hacienda. Nosotros los tenemos que guardar cuatro años, porque en un futuro va a ser de esa manera…

¿Cómo ha resultado el proceso de implantación? 

Hemos pagado un poco la “novatada” porque, al implantar las balanzas con la Cashlogy, nos ha costado mucho en el día a día en las ventas echarlo a andar. Aquí en Navarra nadie sabía nada, me han tenido que mandar actualizaciones porque había fallos de sistema. Al final nosotros hemos integrado todo el sistema de los cobros con las propias balanzas. Lo único ha sido este problema que te comento, porque no estaba tan desarrollado, así que, yo, fallos que le veía, fallos que comunicaba al fabricante, una empresa de Alicante. Se han portado muy bien, porque también han querido en todo momento que su programa funcionase mejor y nos resolvían las dudas conectándose a las balanzas vía remota. Ahora mismo está funcionando de lujo. Y un lujo es también que sea una empresa nacional. 

¿Qué balance general hacéis?

Ahora mismo estoy encantado. Al final, los del pesaje electrónico son los que controlan muy bien sus balanzas, pero no el sistema informático, así que nos han dicho que, si necesitan algo en algún momento, nos conultarán a nosotros en caso de duda, porque al final nosotros controlamos ambas cosas, Balanzas y Cashlogy, porque es con lo que estamos trabajando todos los días.