Septiembre, en Navarra, es mes de trashumancia. Desde tiempos inmemoriales, a mediados de este mes disfrutamos del espectáculo del ganado desfilando desde los valles pirenaicos de Roncal y Salazar hasta el valle del Ebro en la Ribera de Navarra. La trashumancia es una costumbre ancestral que tiene un gran impacto en nuestra comunidad, no sólo económico, sino también medioambiental, cultural y social, ¿sabías que muchos de nuestros carniceros de la Ribera proceden de los valles del norte de la comunidad?

Comienza el otoño y miles de cabezas de ganado bajan hasta las Bardenas Reales para pasar el invierno pastando, hasta el mes de mayo, cuando volverán a disfrutar de los pastos pirenaicos ya reverdecidos. El caso de Navarra no es único, ya que en toda la Península Ibérica hay un total de 125.000 km de cañadas con un uso para el paso de ganado que ha sido reglamentado a lo largo de los siglos.

En Navarra la cañada más importante es la denominada Cañada de los Roncaleses, un camino de 131km, habilitado desde el año 882 que recorre Navarra de norte a sur, desde el Valle de Belagua hasta el Valle del Ebro terminando en las Bardenas Reales.

 

Ovejas pastando en el Valle del Roncal.

Rebaño en las Bardenas Reales.

El primero en recibir derechos de pasto fue el Valle de Roncal, que recibió esta prebenda del Rey Fortún Garcés (año 882) como contraprestación por el servicio de los Roncaleses a la corona en la lucha contra los musulmanes.

En 1705 Felipe V cedió en perpetuidad y en exclusiva a una lista de 22 localidades el derecho a disfrutar de estas tierras, y, desde entonces, no ha habido ningún cambio. Los 22 congozantes (Como se les denomina) tienen los mismos derechos sobre las Bardenas y continúan siendo:

 

  • 19 localidades de la Ribera de Navarra ( Arguedas, Buñuel, Cabanillas, Cadreita, Caparroso, Carcastillo, Corella, Cortes, Falces, Funes, Fustiñana, Marcilla, Mélida, Milagro, Peralta, Santacarca, Tudela, Valtierra y Villafranca)
  • El Monasterio de la Oliva.
  • 2 Valles del Pirineo Navarro: Roncal y Salazar.

Las Bardenas Reales, una historia ligada a la monarquía

Como su propio nombre indica, las Bardenas Reales pertenecían a la Corona. Fueron varios los reyes de Navarra que firmaron y reafirmaron los derechos de los congozantes a disfrutar de estas tierras. Aunque su pasado medieval sigue vivo, hoy las Bardenas Reales pertenecen a todos los navarros y son consideradas Reserva de la Biosfera por la Unesco desde el año 2000.

Actualmente, las Bardenas Reales, tienen mucha importancia para el desarrollo de nuestra comunidad. Son muy importantes para el sector turístico, mueven miles de visitantes cada año, también son clave en el sector energético, como zona fundamental de producción de energía sostenible, y por último tienen un gran valor medioambiental. La Comunidad de las Bardenas trabaja para mantener el equilibrio entre el uso tradicional, ganadero y agrícola y los nuevos usos de la zona, primando siempre la conservación del medio ambiente.

 La trashumancia y su impacto social y cultural

La trashumancia no sólo tiene importantes beneficios para la economía, también ha sido fundamental en el desarrollo de nuestra comunidad. Muchas de las familias con larga tradición carnicera de la Ribera de Navarra proceden de estos valles del Pirineo Navarro. Carniceros como De Andrés (Berbinzana) o Bengoa (Mélida) se asentaron en el sur de Navarra procedentes del Roncal y el Salazar.

Más de 6.000 años de trashumancia dejan un gran legado cultural, manteniendo costumbres ancestrales relativas a manejo del ganado, cría de perros pastores etc.

Fundamental para el medio ambiente

El paso del ganado es fundamental para el medio ambiente, ya que no sólo fertilizan los campos a su paso, sino que también contribuyen al mantenimiento de la flora, al facilitar la dispersión de semillas que se les quedan adheridas a su paso.

Además, pastando, contribuyen a cuidar los bosques y campos, previenen incendios y consumen recursos mucho más sostenibles que la ganadería intensiva.

Por todo esto, la trashumancia es un bien común que debemos preservar entre todos.