Lo hemos visto cientos de veces en las películas y series americanas: una familia o grupo de amigos reunidos alrededor de una gran cena y disfrutando, previa oración de agradecimiento por las cosas buenas de la vida, de un enorme pavo. Hablamos, sin duda, del Día de Acción de Gracias. Una celebración estadounidense que comenzó en 1621 con el fin de bendecir la buena cosecha y que, siglos más tarde, pasaría a convertirse en una Fiesta Nacional celebrada en todos los hogares.

En concreto, tendría que llegar el siglo XIX, para que Abraham Lincoln, que ya ocupaba su puesto en la Casa Blanca, la declarase Fiesta Nacional en 1863. Vamos a adentrarnos en su historia. Acción de Gracias, o en su terminología original, Thanksgiving, se celebra siempre el cuarto jueves de noviembre y es la antesala de las esperadas fiestas navideñas. Como dato curioso, aunque a priori es una festividad estadounidense, son muchos los países que comparten sus raíces. Tal es el caso de lugares como la India, Alemania, China, Malasia o Corea, que también celebran su particular Acción de Gracias.

¿Qué es lo que se agradece?
Concebido en origen por los devotos peregrinos para dar gracias a Dios con oraciones y abstinencia, y por tanto, sin comida ni bebida alguna, en 1621, cuando los peregrinos invitaron a los aborígenes americanos a la celebración como forma de agradecerles la ayuda prestada en las actividades agrícolas, de caza y de pesca, los nativos trajeron sus juegos y comidas preferidas, dado origen a la fiesta y  el banquete con el que se celebra actualmente.

Peregrinos y tribu nativa acordaron un tratado de paz en el que Squanto, el único indio Patuxet superviviente, les enseñó a cazar, pescar y cosechar a cambio de no ser esclavizados. Por desgracia, la noticia de las tierras fértiles en América pronto llegaría a oídos de los puritanos, quienes navegaron hasta allí apoderándose de las tierras no cercadas y terminando con gran parte de la comunidad indígena.

“Tendría que llegar el siglo XIX, para que Abraham Lincoln, que ya ocupaba su puesto en la Casa Blanca, la declarase Fiesta Nacional en 1863.”

Más de 45 millones de pavos

De acuerdo con las estadísticas publicadas, esa noche se consumen en Estados Unidos más de 45 millones de pavos. Respecto a por qué el pavo es el alimento protagonista de cena, en algún momento de la historia se debió de imponer y muchos coinciden en que la razón puede encontrarse en el tamaño del animal, que alcanza para alimentar a una familia numerosa y cuya cría se popularizó al estar destinada únicamente a su consumo.

En Estados Unidos el pavo recibe el nombre de Turkey (Turquía en inglés), dado que, durante mucho tiempo, esta carne era importada por comerciantes turcos. Tal importancia tiene esta tradición, que la famosa empresa Buterball, especializada en pavo y otros productos avícolas, ofrece una línea de llamadas -la Turkey-Talk  en Canadá y Estados Unidos, en la que indican cómo se debe cocinar el plato para ese día, y que está activa desde el año 1981.

Una fiesta con muchas tradiciones

No solo de pavo se vive en Acción de Gracias. Además de la rica cena en familia, existen varias tradiciones alrededor de la celebración. Una de ellas consiste en romper un hueso en particular del pavo que tiene forma de horquilla y que se encuentra unido a la pechuga del animal. Una vez se ha comido el pavo, este hueso se desprende fácilmente y se queda quebradizo. Dos personas agarran este hueso, uno de cada extremo, piden un deseo y hacen fuerza. A quien le toque la mayor parte se le cumplirá el deseo.

Hay quienes encuentran un hueco para la solidaridad en medio de la celebración y aprovechan para ayudar a los más necesitados, bien a través de donaciones, o trabajando como voluntarios en comedores o en cualquier acción que suponga echar una mano a quienes menos tienen. Por su parte, hay quienes aprovechan el día familiar para jugar a juegos de mesa o salir a dar un paseo en familia- por otra parte una buena idea para rebajar la cantidad de comida que se come en esta fecha-.

Por supuesto, cada año, no puede faltar el tradicional desfile organizado por los grandes almacenes neoyorkinos Macy´s. Una iniciativa que encuentra su origen en el año 1924 en Nueva Jersey de la mano de Louis Bamberger, propietario de la tienda Bamberger. Este establecimiento fue después comprado y que llena, desde entonces las calles de la ciudad de globos gigantes de personajes de dibujos animados, carrozas, actuaciones en directo, bandas y animadoras. Cabe destacar que, este año, por primera vez, y por razones de salud pública a raiz de la pandemia, la edición 2020 será un tanto atípica con medidas sanitarias y de organización para proteger al público de contagios masivos y el desfile, con aforo limitado, será transmitido por televisión y redes sociales.

No podemos olvidarnos de mencionar el tradicional perdón del pavo, que comenzó durante la época del gobierno del presidente Abraham Lincoln, cuando su hijo Tad le pidió que perdonara la via al animal que tenían preparado para la cena de Acción de Gracias. El presidente aceptó, inaugurándose así una tradición que han continuado desde entonces los siguientes mandatarios. Así, cada año, en una ceremonia oficial celebrada en la Casa Blanca, el presidente recibe un pavo vivo como ofrenda y, en un acto simbólico, el mandatario indulta al animal, permitiéndole vivir el resto de su vida en una granja.

“El plato central lo constituye, indudablemente, el pavo, al que se acompaña de su correspondiente relleno”

Un pavo, múltiples rellenos

El plato central lo constituye, indudablemente, el pavo, al que se acompaña de su correspondiente relleno. Aunque existen un sinfín de maneras de prepararlo, existe una receta que puede considerarse la más clásica en Estados Unidos: a base de pan cortado en cuadraditos, apio, cebolla, salvia, tomillo y alguna otra planta aromática similar. Ingredientes que se rehogan en una sartén con un poco de mantequilla o margarina. Por su parte, existen otras versiones más europeas que preparan el relleno mezclado con piñones, nueces, castañas u otras frutas deshidratadas, como uvas, ciruelas pasas u orejones. Incluso hay quien prefiere darle un toque más potente y lo rellena con higaditos de pollo y salchichas.

Además, para completar el menú, no puede faltar el acompañamiento a base de mazorcas de maíz, batatas, la famosa salsa de arándanos, verduras cocidas al vapor, cebollitas francesas, patatas cubiertas con crema agria, bacon y cebollino. Como primer plato es habitual servir una sopa y, como postre, es tradición el pastel de calabaza. ¿Se te hace la boca agua? Si te quedas con las ganas de preparar un pavo para estas próximas fiestas, te proponemos una receta sencilla al más puro estilo americano que, de hecho, constituye la preparación tradicional, para preparar el pavo relleno perfecto y sorprender al personal.